Bioconstrucción en el huerto escolar

Por Anna M. González, orientadora educativa, profesora y coordinadora del proyecto “Hortalitza’t Norfeu” y Encarna Caparrós, profesora de Ciencias Sociales e impulsora del proyecto “Bioconstrucción” del INS Cap Norfeu de Roses, Girona, ganador del accésit en la categoría de Secundaria de la quinta edición del premio nacional Huertos Educativos Ecológicos.

La idea de introducir la bioconstrucción en el instituto como un subproyecto más relacionado con nuestro huerto ecológico escolar surgió a finales del curso 2016/17, a través de una de las profesoras del equipo docente implicadas en el proyecto “Hortalitza’t Norfeu”. Desde el desarrollo de su materia, las Ciencias Sociales, se visionó rápidamente cómo el trabajo en bioconstrucción podía encajar perfectamente en los objetivos de su programación de aula y con los objetivos generales de atención a los alumnos con necesidades educativas y de soporte escolar.

Su iniciativa fue recibida con ilusión por el resto de los impulsores y colaboradores del huerto, y fue entonces cuando decidió participar en el curso de formación para profesorado de la escuela de verano de Rosat Sensat en Barcelona.

Así pues, el curso 2017/18 comenzamos el proyecto impulsados por ella, una profesora con formación en bioconstrucción y en contacto con técnicos y empresas del sector que podrían asesorarnos y abastecernos del material necesario.

Fase de sensibilización

Después de varias reuniones de equipo y la planificación de las directrices principales de la Unidad Didáctica, comenzamos el trabajo con los alumnos, en su primera fase: Fase de sensibilización. Aquí se trabajaron en forma de exposición y debate los datos sobre la población y los tipos de asentamientos y viviendas y, por supuesto, la relación entre la economía y el medioambiente. El guion de esta actividad se puede consultar en: https://drive.google.com/file/d/0BwqtRkfQiBDXLXA3b3BLVUE5V2tGT2tkU3Q1T3VxZnhwcHBz/view?usp=sharing

Fase de preparación y ensayo

Pocas sesiones después comenzamos la Fase de preparación y ensayo. En ella se dividía el grupo-clase en dos equipos de trabajo semanales: teoría y práctica. El objetivo de las actividades prácticas es aprender que la proporción de agua (25%) y de mortero (75%) es la clave para que la mezcla alcance las características requeridas. También se inicia el contacto con la mezcla recubriendo los neumáticos que sutilizamos como jardineras en nuestro huerto. Seguimos metódicamente los siguientes pasos: untar el neumático con la pasta, se deja secar unos días y después se enluce con pintura mineral de cal con arcilla. En las pinturas minerales solo se utilizan elementos naturales no nocivos, sin tóxicos, sin resinas ni químicos. Utilizamos el color natural de la arcilla como pigmento para colorear la pintura.

Además del cálculo de las proporciones y otras medidas, en las actividades teóricas, aprendemos cómo antiguamente los romanos ya utilizaban este tipo de minerales para enlucir sus paredes y cuadros. Ellos fueron los que más utilizaron el óxido de hierro de color rojo, el negro y el amarillo para poder dar una gama cromática a sus enlucidos. Entendemos que la cal en la pintura la utilizamos como agente hidrófugo , ya que nos da la propiedad natural de repeler el agua, pero a la vez permite la transpiración de la pared. A nivel teórico también recordamos que para crear un hogar saludable debemos procurar que las paredes sean las reguladoras del nivel de humedad del interior. Las paredes tienen que ser las encargadas de poder transpirar y poder sacar la humedad de las estancias.

Fase de construcción

Una vez acabada esta fase, pasamos, casi sin darnos cuenta, a la Fase de construcción.

1- Comenzamos con la construcción de moldes de madera de melis pulida. Tomamos medidas, cortamos y unimos artesanalmente las piezas. Las medidas del molde son: 29 cm de largo, 10 cm de ancho y 10 cm de alto. La madera tiene un grosor de 1,2 cm. Se alarga el largo unos 10 cm por cada lado para disponer de agarraderas.

2- Seguimos con la fabricación de adobes. Para ello procedemos a:

  • Humedecer con agua el interior de los moldes y después untarlos con arena para que así se puedan retirar sin que la pasta quede enganchada.
  • Tirar porciones de pasta con fuerza dentro del molde hasta cubrirlo todo. Lo que sobrepasa del molde se retira con otra madera, con el fin de alisar la superficie.
  • Retirar el molde haciendo un movimiento hacia arriba, a la vez que se hace un movimiento de agitación, de un lado al otro.
  • Dejar secar los adobes en un ambiente seco durante 5 o 10 días. Se deben ir girando, apoyándolos siempre de un costado diferente. Cuando ya están secos se colocan en el almacén de adobes, sobre pallets retirados del suelo.

3- Una vez tenemos los adobes, podemos iniciar la construcción de paredes con cimientos. Para ello:

  • Se cava una zanja de 20 centímetros de profundidad por 35 de ancho para rellenarlos con bolos de grosor aproximado de 4 cm. Esto facilitará el drenaje del agua y asegurará la pared al terreno.
  • Colocamos tres hileras de ladrillos utilizando como mortero con una composición de tres partes de arena fina tamizada más una de hidróxido cálcico y agua.
  • A continuación, continuamos la construcción de la pared con los adobes utilizando un mortero de agarre de arcilla hecho con la formulación de tres partes de arena fina tamizada por una de arcilla y una de hidróxido cálcico.

4- Una vez construida la pared, tenemos que decidir cómo será su acabado. Para definir el aspecto final de la pared tenemos tres opciones:

  • Dejar el adobe visto, siempre veremos el adobe y estará sujeto a las inclemencias del tiempo
  • Utilizar un mortero fino de arcilla para poder alisar y dejar a plomo la pared.
  • Utilizar pintura mineral de arcilla y cal para dar un acabado a la pared más liso y artístico.

En la construcción del tejado o cubierta se utilizarán materiales vegetales, tales como cañas o ramas de arbustos entrelazadas, impermeabilizadas.

A nivel pedagógico, y más allá de la calidad de la construcción, las profesoras implicadas en el proyecto realizan una evaluación continua y personalizada de los alumnos participantes. También se realizan registros audiovisuales y debates de autoevaluación y reorganización de las tareas. Algunas de las rúbricas utilizadas pueden ser consultadas en: https://drive.google.com/open?id=0BwqtRkfQiBDXUFRNd0NEc3JnTHJqbzJGd3N0c1RKdFk1MkN3

Aunque hay que decir que el trabajo dista mucho de estar finalizado, la puesta en marcha del proyecto de bioconstrucción ha supuesto la oportunidad de relacionarnos con el medio de manera más sostenible, gracias a la utilización de materiales naturales, reutilizados y técnicas de construcción tradicionales y artesanales.

Y lo más importante, pensamos, hemos podido abordar el objetivo de concienciar a nuestros alumnos y a la comunidad educativa de la importancia de generar actividad humana con el menor impacto medioambiental posible.

Queremos aprovechar para mostrar agradecimiento a la empresa Argiles Colades SA por proporcionarnos el material para la bioconstrucción.

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